Me paso la noche pensando en todo lo que ha pasado, o más bien en todo lo que pudo pasar, de fondo una canción de Laura Pausini “Yo jamás deje de quererte a ti. Yo jamás pude negarme a ti” Que ironía escuchar esas palabras, palabras que se clavan dentro de mí como un puñal porque, si es cierto y mira que lo intente mil veces, cada día, con todas mis fuerzas.
¿Sabes qué pasa? Me acostumbre a lo poco que tenia de ti y aunque fuera poco lo tenía, me hablabas cada día, me contabas tu vida, tus miedos, tus inseguridades, era como tu otra mitad. Poco a poco me fui haciendo a la idea de que solo podíamos ser amigas, pero claro tú siempre que me veías buscabas un motivo para que te besara, y yo lo hacía, lo hacía sin pensar en las consecuencias. Esos besos duraban en mi memoria el tiempo suficiente para no echarte de menos como lo hago ahora. Siempre haciendo locuras para vernos, una detrás de otra, siempre buscando motivos para comernos a besos y la verdad es que me gustaba hacerlo, me sentía bien, no necesitaba nada más, porque llegaba a mi casa feliz, porque hablaba contigo y aunque me contaras que habías besado otros labios yo sabía que tarde o temprano volverías a besar los míos y eso me consolaba. Estaba bien porque tenía mi dosis de ti cada mes, porque ahora me doy cuenta que eres como una adicción, que si no tengo algo de ti me entra el mono, el mono de tus besos, de tus sonrisas.
Me mentía a mí misma, me decía que eso estaba bien, que para que quería mas si así me sentía completa por así decirlo, un beso y otro y después tan amigas como siempre. Encontré ilusión en otros besos, en otras caricias, en otras personas y me engañe creyendo que no te quería, que no necesitaba mi dosis, pero ahora, ahora sé que la necesitaba más de lo normal ¿Por qué tuviste que decirme todo lo que yo sabía que sentías? ¿Por qué me dijiste que me echabas de menos, que me necesitabas y que me querías, que me querías para ti? ¿Por qué confundiste a mi corazón con tan solo decir esas palabras? Sabes que te ignore, que desaparecí, pero ahora te digo que todo ese tiempo que estuve ausente no te salías de mi mente, no, y quiero que lo sepas, porque había esperado esas palabras tanto tiempo que no supe como reaccionar, me había convencido de que solo seriamos eso, amigas y cuando oí eso no supe qué hacer, me asuste y me refugie en otra ilusión, ilusión que se desvaneció el mismo día que decidí huir, huir de tus besos, de mi dosis, de mi adicción, de ti, de tus caricias, de todo lo que me ofrecías ¿Me equivoque? No lo sé, pero ahora no estás, ahora estas ausente, ahora que soy yo quien te necesita, quien te echa de menos, quien te quiere. ¿Era verdad todo lo que me dijiste? Porque si es verdad ¿Por qué no vienes? ¿Por qué no me das mi dosis de tus besos? Los necesito, créeme que los necesito como al aire para respirar, porque aunque 30 tías me besen, yo siempre buscare tus besos, yo siempre querré tus besos. Vuelve aquí que te necesito, dame mi droga, abrázame, siénteme y perdóname. Porque como dice la canción “ Yo jamás deje de quererte a ti, yo jamás pude negarme a ti”


No hay comentarios:
Publicar un comentario