Aun no sé si todo lo que decías era verdad o mentira. Hoy me ha dado por recordar momentos. Esas miradas cómplices que nadie más que tú y yo entendía. Esos besos robados en momentos de desesperación por sentir nuestra piel junta. Me encantaba como me decías que te sentías en el cielo. Esas caricias por debajo de esas sabanas, llenas de deseos. Cuando no pensábamos en nadie más que en ti y en mi y en esta locura que estábamos cometiendo. Celos, palabras ocultas, miradas profundas, caricias prohibidas. Dime si todo eso era mentira. Dime si lo fingiste todo. Porque necesito saberlo, porque desde que te fuiste no he dejado de pensar si te alejaste por miedo a sentir algo más o porque realmente esto era un simple juego para ti. Lo nuestro era prohibido lo sé, pero fue lo más bonito que me sucedió y eso nunca te lo dije. Porque contigo volví a sentir cosquillas, esas cosquillas que no he vuelto a sentir con nadie más. Porque hubiera compartido mi vida junto a ti sin importarme lo demás. Tu, yo, con esta pasión, con esta historia condenada desde el principio. ¿Si yo no te importaba porque te arriesgaste a perder lo que tenias? Yo si se porque lo hice. Te quise, si lo admito, te quise y no fui capaz de confesarte que para mi eras lo más importante. Ha pasado el tiempo y veo que estas bien. Yo sin embargo sigo aquí como siempre. Y hay noches en las que no puedo evitar echarte de menos y desear que tú también estuvieras pensando en mí. Me gustaría que me dijeras que sí, que sentiste más de lo que decías, que de vez en cuando aun mi recuerdo te atormenta. Pero ya sé que no, por mucho que lo desee, ya sé que yo para ti fui una aventura más. Y que por muchas esperanzas que tenga de que en realidad todo no te va tan bien, se que tu vida ahora es perfecta y que mi recuerdo ya no cabe en tu memoria.

No hay comentarios:
Publicar un comentario